Llegaste como un cometa que aparece en los ojos del humano cada 70 años. Esta bien , entiendo que sientes unas cosquillas dentro de tu estomago porque yo también, pero llegas y te vas como Arjona dice: el amor es ingrato que llega por un rato.
Te dedicaría cada segundo del reloj, una pestaña débil de mis ojos que cae como en hoja de otoño, hasta mis caderas moviéndose al sonido del compás... todo, pero no me convienes.